El verdadero riesgo no es ir demasiado lento con la IA agéntica, es ir sin marco de gobernanza — y una cifra que afecta sobre todo a las pymes
Publicado el 8 de septiembre de 2026 por Aaron McMillan en Procurement Magazine («Zip: How Agentic AI is Reshaping Procurement Decisions»), la entrevista con Tasha Campbell, Customer Success Manager en Zip, concedida antes de un taller en la cumbre Procurement LIVE de Londres, plantea una tesis simple: en cuanto un agente actúa solo en cada paso, la gobernanza ya no puede depender de los permisos de una persona — tiene que estar construida en el propio software. La cifra que lo ilustra: según el propio informe «State of AI» de Zip, el 57 % de los empleados encuestados ya usa, con regularidad, herramientas de IA que su empresa nunca autorizó.
Campbell distingue tres capas en la empresa: los sistemas de intake (las herramientas que cada persona usa a diario, donde la IA ya aparece en todas las pantallas), los sistemas de registro (ERP, CLM, AP — donde vive la verdad sobre el gasto), y entre medias, una capa de gobernanza y orquestación que describe como nueva. Su fórmula es directa: «Autonomous agents remove that human from each step, so governance now has to live in the software itself» (los agentes autónomos quitan a la persona de cada paso, así que la gobernanza ahora tiene que vivir en el propio software). Es igual de directa sobre el error más común que observa: no es ir demasiado lento, «it's moving too quickly, often outside any sanctioned process altogether» (es ir demasiado rápido, muchas veces fuera de cualquier proceso autorizado) — y ahí entra la cifra: el 57 % de los empleados usa herramientas de IA que su empresa nunca sancionó, lo que significa, en sus palabras, que «alguien, en la mayoría de las empresas, probablemente está pegando contratos de proveedores en un LLM que el equipo de seguridad nunca auditó».
Este planteamiento, pensado para grandes direcciones de compras, nos parece en realidad más urgente para el segmento al que atiende AppH. Zip se dirige a empresas con un equipo de seguridad y una dirección de compras capaces de detectar, al menos después del hecho, un uso no autorizado. Una agencia de domiciliación con seis puntos de atención, un taller de flota, una clínica dental — el perfil típico de cliente de AppH — no tienen ni lo uno ni lo otro: si alguien del equipo pega los datos de un cliente en un chatbot público no autorizado, nadie lo verá nunca, ni en tiempo real ni después. El consejo de Campbell para empezar — «donde el volumen es alto y el criterio necesario es bajo»: triaje de solicitudes, primeras revisiones, validación de datos — describe casi exactamente el terreno donde ya opera AppManager: clasificar, precalificar, preparar una respuesta, nunca cerrar solo una acción con consecuencias reales sin el clic de una persona.
A favor de AppH
- El artículo valida, desde un sector totalmente distinto (compras empresariales) y sin ninguna relación con AppH, el principio fundador de AppManager: en cuanto un agente actúa en cada paso sin supervisión continua, la gobernanza tiene que estar diseñada en el producto desde el inicio, no añadida después como reacción a un incidente.
- La cifra del 57 % vuelve concreto un riesgo que solemos describir en abstracto: para una pyme sin equipo de seguridad, partir de un producto ya gobernado (aprobación humana integrada) reduce un riesgo que, puertas adentro, nadie tiene capacidad de vigilar de otra forma.
En contra / el límite honesto
- Zip se dirige a direcciones de compras con equipos dedicados que hacen funcionar ese marco día a día — los clientes de AppH tampoco tienen esa capa: el clic de aprobación de AppManager gobierna lo que hace el agente de AppH, no lo que un empleado pegue, aparte, en una herramienta de IA externa ajena al producto.
- Las cifras citadas (8 M$ ahorrados por OpenAI, revisiones de riesgo 9 veces más rápidas en Snowflake) vienen del material de Zip sobre sus propios clientes — creíbles por la seriedad de la entrevista, pero no verificadas de forma independiente por AppH.
Lo que nos llamó la atención de esta entrevista no es la advertencia general sobre la gobernanza de agentes — de eso ya hemos leído mucho — es la cifra del 57 %, porque cambia el enfoque del problema: el riesgo no es solo lo que un agente bien diseñado podría hacer mal, es lo que un empleado, sin ninguna guía, ya está haciendo con una herramienta que nadie autorizó. Para las grandes direcciones de compras a las que se dirige Zip, la respuesta pasa por un equipo de seguridad dedicado. Para una pyme de seis puntos de atención, ese equipo no existe — precisamente por eso creemos que partir de un producto donde la aprobación humana está integrada desde el diseño, y no añadida tras un incidente, importa más para este segmento que para una gran empresa. Lo decimos sin exagerar el alcance: AppManager gobierna lo que hace él mismo, no lo que un empleado haga aparte con un chatbot externo — ese punto sigue, como siempre, fuera de nuestro control.
Verificado por un humano de AppH